Karpas nace como Teatro de Cámara Independiente, allá por los años 70, con una clara vocación progresista dentro del poco dinámico paisaje teatral de la época.
A Julio Pascual y Javier Franquelo, dos profesionales del Mimo - disciplina prácticamente desconocida entonces en España - se une la savia nueva de un dramaturgo que hace sus primeros pinitos estrenando en el Teatro de la Ópera de Montecarlo, dentro del Festival Mundial de Teatro de Mónaco (1974), Manuel Carcedo Sama.
Con la colaboración y el apoyo de nombres tan prestigiosos como los de José Franco, Modesto Higueras, Basilio Gassent, Alfredo Marquerie, Mariano Sánchez de Palacios o Manuel Díez Crespo, se funda la primera Compañía Española de Mimo, Karpas Teatromimo de Madrid y la Escuela de Arte Dramático Karpas Teatro, primera de las privadas en Madrid.
A través de un proceso lógico de evolución, a partir de la madurez, Karpas Teatro se convierte en lo que es hoy en día.
Se hace camino al andar, como dijo el poeta y el Teatro, como cualquier cosa viva, avanza haciendo su propio camino.
Cada paso es un logro, pero también es un peligro de olvidar el anterior.
El crecimiento implica no perder nada en ese camino. Alguien tiene que velar por nuestro patrimonio, compuesto por los logros de anteriores caminantes.